Las Competencias Del Docente Deben Estar Señaladas En La Currícula
"El
mejor maestro es aquel que te muestra dónde buscar, pero no te dice qué
encontrar."
- Alejandro Jodorowsky (Director y guionista)
Por Máximo Gustavo Francia Espinoza
¿Las competencias docentes deben estar señaladas en la currícula?
Siendo
la currícula un documento que formaliza los planes y programas de estudio, así
como enuncia la visión de lo que un país espera sean capaces sus alumnos al
completar dichos planes. Al respecto Jonnaert y Ettayebi (2006) explican que “Un
currículum es a un sistema educativo lo que una Constitución es a un país”. Dicho
esto tenemos elementos esenciales que
hacen posible dicho proceso, entre ellos los docentes, que según los enfoques
actuales son conductores o facilitadores del aprendizaje, el cual se da en un
contexto limitado por la realidad nacional. En la opinión de Miklos (1999)
menciona que “el curriculum implica que el docente y los alumnos participen de una manera
comprometida durante el proceso de enseñanza y aprendizaje destacando los
conocimientos que permitirán enmarcar nuevas ideas para establecer propuestas
que permitan mejorar la educación'‘. (p. 14).
Las
competencias docentes son las capacidades que tiene el profesor para resolver
de manera óptima las eventualidades que se presentan; cada curso exige
determinadas competencias, tanto didácticas como profesionales, por lo que se
puede ver una relación implícita entre ambas.
En el proceso de
enseñanza-aprendizaje confluyen diversos actores que son parte del fenómeno
educativo, según Ferrández (1995) este fenómeno tiene cuatro elementos: el
método, el docente, el discente y la materia. Respecto al método, este elemento
es quien canaliza el conocimiento de la materia hacia el alumno, según los
enfoques actuales es el docente el encargado de gestionar dicho canal dejando
al alumno la elección de la ruta a seguir, según los enfoques actuales.
Es así que se conceptualizan a los
modelos didácticos como patrones de enseñanza definidos por Llanquiche (2015)
como “una representación ideal de la enseñanza - aprendizaje, sustentado en
teorías y conceptos pedagógicos” (p-52) en cuyo marco tiene lugar la aplicación
de estrategias y técnicas, entendidas como metodologías de enseñanza. Estas
metodologías de la enseñanza permiten desarrollar las líneas de acción
descritas en el currículo son afectadas por el desarrollo tecnológico y -por
qué no decirlo- el avance del pensamiento humano, por lo que la innovación es
una constante, así como los cambios de paradigmas.
Por ejemplo, el método de aprendizaje
basado en proyectos que explica Galeana (2016) implementando equipos integrados
por personas con perfiles diferentes, áreas disciplinares, profesiones, idiomas
y culturas que trabajan juntos para realizar proyectos para solucionar
problemas reales. El docente tiene un papel importante, toda vez que prepara el
escenario para llevar adelante dicha dinámica, el éxito de este recurso implica
que el docente debe poder hablar en el mismo idioma que los participantes, así
como adaptarse a las casuísticas que se han de presentar en el marco del curso.
Todo esto es posible según Torres,
Badillo, Valentin, Ramírez (2014) que menciona que “las competencias docentes
del nivel superior abarcan todo lo que ha tenido relación con su práctica
docente, con su finalidad, con la preocupación por mejorarla y con su
profesionalización.”
A su vez, también destacan que se
deben “considerar tres asuntos: el contenido, la clasificación y la formación,
es decir, saber qué enseñar, cómo enseñar, a quiénes se enseña y para qué, desde
la perspectiva de las necesidades del desarrollo económico y social y, más
concretamente, de las demandas del sistema productivo” que reflejan el margen
en el que el facilitador puede ejercer su rol.
Entonces tan importante como enseñar
o hacer llegar el conocimiento, es poder evaluar correctamente los logros del
alumno, es en este punto donde las competencias del docente son críticas, como
sugiere Ojeda, Campo, Coba (2020) que el docente “implementa estrategias de
evaluación formativa para orientar sus planeaciones, actividades y seguimiento
hacia la excelencia académica” (p.5) siempre buscando la evidencia de los
objetivos alcanzados
Según Talanquer (2015) “los maestros
hacen visibles el pensamiento de los estudiantes, realizan inferencias sobre
del nivel de comprensión alcanzado y actúan con base en la información
disponible con el fin de alcanzar los objetivos de aprendizaje establecidos”,
que se cita en Ojeda, Campo, Coba (2020) destacando que el docente debe tener
un “ojo entrenado” para encontrar dichas pruebas.
En conclusión, se debe tener un
docente cuyas competencias no solo están en sus capacidades didácticas, sino
también profesionales, da lugar a espacios donde la investigación científica
deja de ser un tema difícil de abordar al tener quien siembre las inquietudes y
quien guie en el proceso de investigación.
La integración de los diversos cursos
y actividades en la curricula generan una dinámica social entre los docentes,
los cuales -según las tendencias actuales- tendrán que interactuar por lo que
deben tener la guía de un experto en manejo de relaciones sociales. En
definitiva ¿podrías trabajar en mejorar o reforzar lo que el curso que dictas
te pide? ¿Puede un ciego guiar a otro ciego?
Referencias
Tesis, Modelo Didáctico Co-Sujeto En
Las Competencias Investigativas, Autora:. Pilar Dansi Llanquiche Jara, 2015
Galena (2016) Aprendizaje basado en
proyectos
Torres, Badillo, Valentin, Ramírez
(2014). Las competencias docentes: el desafío de la educación superior
https://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1665-26732014000300008
Ojeda, Campo, Coba (2020).
Competencias docentes para fortalecer procesos de calidad educativa en la
educación básica primaria
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